Cómo elegir zapatos para el uniforme del colegio. 8 consejos para comprar calzado escolar

Existen multitud de posts sobre calzado escolar, pero no hay tantos sobre elegir zapatos para el uniforme del colegio. Aunque la base es la misma, los zapatos para llevar con uniforme son mucho menos variados que los que llevan los niños los fines de semana o en colegios sin uniforme, y al final parece que cualquier zapato oscuro es correcto. Y no es así, sólo son correctos los zapatos de calidad porque los pies de los niños son muy delicados y su cuidado es la base de un correcto desarrollo físico. Un zapato oscuro y sobrio de calidad no tiene porqué ser obligatoriamente caro, existen zapatos baratos de calidad válidos para llevar con el uniforme escolar… sólo hay que saber qué buscar. Esperamos que estos consejos te ayuden a acertar sin tener que devanarte los sesos con cada detalle.

 

Cómo elegir los zapatos para el uniforme del colegio

 

Los colegios de uniforme imponen una serie de normas sobre el tipo de zapato infantil que tienen que llevar los niños y niñas. Esto por un lado facilita la tarea de elegir colores o estilos, pero por otro lado, acota mucho más las opciones. Náuticos, mocasines, castellanos y merceditas suelen ser la escueta selección de modelos de zapatos válidos para el uniforme escolar.

Otro punto muy importante a  tener en cuenta es que los niños que van de uniforme, al no cambiar de estilo, tienen a llevar siempre los mismos zapatos y eso no es bueno. Habría que dejar “descansar” los zapatos después de usarlos al menos un día. Para ello, lo adecuado es tener 2 pares de zapatos e ir alternándolos. De este modo, no sólo haremos que el calzado dure muchísimo más (si estás interesado en trucos para que los zapatos duren más, no te pierdas este post), sino que además evitaremos que acaben tomando malos olores.

Zapatos para el uniforme del colegio | Evitar los malos olores | Thousand Shoes

En todo caso, las características de los buenos zapatos para el uniforme del colegio adecuados para el niño son las mismas que en otros casos, aunque ciñéndose a unos modelos concretos. Thousand fabrica modelos aptos para colegios de uniforme, náuticos, mocasines, castellanos y merceditas en todas las tallas y colores, y además, puedes estar tranquilo porque la calidad está garantizada. Echa un vistazo a nuestro catálogo y seguro que encuentras muy buenas ideas. Hay que comprar con cabeza, y para eso tenemos que tener en cuenta estos consejos:

 

8 consejos para elegir zapatos para el uniforme escolar

 

1- Tienen que ser de piel natural y transpirable. La piel de los niños es muy delicada y no puede pasar todo el día sin poder respirar o en contacto con materiales sintéticos y tintes cargados de químicos tóxicos. Las pieles naturales tratadas con tintes al agua son las más adecuadas para los zapatos para el colegio de los niños porque respetan las necesidades de su organismo. Thousand sólo usa tintes al agua en la confección de sus zapatos. El tinte oscuro de los zapatos baratos puede contener hidrocarburos tóxicos cancerígenos que, al estar tanto tiempo en contacto y calentarse por el uso, son absorbidos por la piel del pequeño. ¡Es importante comprobar la etiqueta del calzado para ver de qué está hecho!

 

2- Las plantillas y forros deben ser transpirables. El material del interior es muy importante para la respiración de la piel. Al estar en contacto con el pie, el forro y la plantilla absorben el sudor del pie y han de ser capaces de deshacerse de él porque si no, esta humedad y calidez será un caldo de cultivo para hongos y bacterias. Thousand sólo usa forros interiores confeccionados con piel y fibra transpirables y sus plantillas acolchadas extra-látex incluyen un tratamiento antimicrobios. La plantilla, además, debe ser acolchada para acomodarse a la anatomía del pie.

 

3- Han de ajustarse correctamente, permitiendo el libre movimiento de las articulaciones y la musculatura del pie. El pie no debe “bailar” dentro del zapato porque pueden producirse rozaduras, pero también porque esta sensación de inestabilidad puede afectar a la pisada o a la postura, lo cual puede ser muy perjudicial en niños que están creciendo. Lo mejor son las hebillas, cordones o velcros. A la hora de elegir merceditas y castellanos, los típicos zapatos para el uniforme escolar, la calidad de la piel es muy importante porque una piel mal tratada o mal cortada acabará cediendo y finalmente el zapato no se ajustará bien al pie.

 

4- El calzado tiene que respetar el movimiento natural del pie. Tiene que dejar libre la articulación del tobillo para que trabaje correctamente y la puntera ser suficientemente ancha como para acoger con holgura los 5 dedos apoyados. La puntera y el talón deben contar con un mínimo refuerzo de protección, pero no deben limitar el movimiento del pie.

 

5- La horma debe ser recta. ¿Qué significa esto? Que el zapato debe estar correctamente confeccionado, y esto es mucho más importante de lo que parece porque de ello depende la correcta alineación de los huesos y músculos del cuerpo del niño. Para saber si la horma es recta, traza una línea entre la parte central del talón y la de la puntera. Si la línea se tuerce, es que el zapato no está bien alineado. Las hormas desiguales son frecuentes en calzado muy barato fabricado en serie y sin controles de calidad, así que hay que tener mucho cuidado a la hora de elegir zapatos para combinar con el uniforme del colegio. Thousand confecciona su calzado de manera artesanal, cosidos a mano y todos los zapatos pasan por diferentes controles de calidad durante el proceso de fabricación.

Elegir zapatos para el colegio. La importancia de una horma recta | Thousand Shoes 

6- La suela debe ser flexible y firme a un tiempo. Muchos zapatos de corte clásico tienden a tener la suela muy fina, o incluso suelas de cuero, lo cual no protege al pie de los golpes contra el suelo, repercutiendo en toda la anatomía, tobillos, rodillas y espalda, además de resbalar fácilmente. Esto, repetido todos las horas del día, todos los días de la temporada, es lógicamente un factor de atrofia y lesiones. Tiene que amortiguar sin limitar. La suela ha de permitir que los dedos se doblen adecuadamente y la planta se estire y encoja con soltura, pero protegiendo del suelo y los golpes. La suela ha de poder doblarse con las manos sin tener que hacer mucha fuerza, pero tiene que tener la suficiente firmeza para recuperar su forma al soltarla.

 

7- Las zapatillas deportivas de uniforme suelen estar muy limitadas por el hecho de tener que ser blancas o negras y además, en colegios de uniforme no las suelen llevar muchas horas puestas, pero esto no es excusa para comprarles las más baratas. De nuevo, hay que pensar en su futuro y en su salud. Las zapatillas sintéticas tienen que tener zonas para que el pie respire porque si no, “se cuece” dentro y eso es peligroso. Es mejor comprar zapatillas de piel baratas, que también hay. La suela ha de ser blanda para permitir que el pie se articule, pero lo suficientemente gorda como para amortiguar los golpes. Aunque resulte de lo más cómodo, no hay que permitir que los niños se saquen las deportivas de cordones sin soltarlos antes porque el tejido acaba cogiendo holgura y al final no hay manera de ajustarlas correctamente al empeine, propiciando “el baile” dentro del zapato, lo cual es aún más prejudicial en zapatillas deportivas por el uso intensivo que se hace de éstas.

 

8- Elegir bien la talla. Coger una talla de más “para que les duren todo el año” es un error frecuente y muy grave. Así no estamos ahorrando dinero, estamos arriesgando la salud de nuestros hijos. Es fundamental elegir zapatos para el uniforme de la talla adecuada. A veces nos centramos mucho en las limitaciones del diseño y queremos quitarnos de una vez el tener que comprar zapatos porque una vez que hemos encontrado algo que le encaja con el uniforme y le gusta, lo mejor es que le dure todo el año. Y no, no es lo mejor ni para ellos ni para nosotros. Para acertar con la talla, lo mejor es comprar los zapatos a última hora de la tarde (cuando el pie está más hinchado) y llevar en el bolso o bolsillo un par de calcetines o medias del uniforme que usarán el resto del año, aunque ahora haga calor y lleven sandalias. Para saber cuál es su talla, hay que calzar ambos pies, poner al niño de pie y comprobar que cabe un dedo entre el talón y el zapato, echando el pie hacia la puntera del mismo. Hay que pedirle al niño que camine un buen rato, que salte, que acelere y que frene… normalmente, de todo el larguísimo proceso de la compra, esta será la parte a la que más fácilmente se apunte el niño aburrido. Sólo así veremos si el zapato ajusta correctamente, si no aprieta por ningún sitio ni le roza los dedos por delante.